Del primer
capítulo ¿qué es la mente humana?, volvemos a retomarlo, indicando antes, que
la mente humana no puede encuadrase dentro de una definición única ni existe
consenso alguno sobre como estudiarla, puesto que, la mente humana ha tenido
diversas perspectivas de diferentes teóricos como Piaget, Vygotsky, Bruner entre
otros.
Para
el psicólogo Piaget, la mente no solo responde a los estímulos si no que crece,
cambia, y se adapta al entorno, cambios que en general se dan a nivel de la
estructura y a nivel del procesamiento de la información. Para
Piaget la mente es activa en constante proceso de asimilación y acomodación en
que la asimilación consiste en interpretar las nuevas experiencias en términos
de las estructuras mentales presentes sin alterarlas y la acomodación consiste
en cambiar esas estructuras para integrar las experiencias nuevas. Explica que
la mente permanentemente trata de encontrar un balance entre asimilación y
acomodación para eliminar la inconsistencia entre la realidad y su
representación., este balance llamado equilibrio es el proceso básico de la
adaptación, con el cual el individuo busca el balance o ajuste entre el
ambiente y su propia estructura de pensamiento.
Pero
hay que tener en cuenta que así como Piaget, da su conocimiento acerca de la
mente, también Vygotsky resaltaba que la inteligencia humana iba más allá de
sus raíces biológicas mediante un método de los más peculiar: la socialización del
desarrollo cognitivo individual. La mente humana, según Vygotsky, no es únicamente
producto de la historia evolutiva de las especies (sus adaptaciones innatas) y
la manera en que los individuos desarrollan estas adaptaciones en un ambiente
particular durante su ontogenia, sino también producto de la historia
social-cultural de los grupos en los cuales el individuo se desarrolla.
Tomando
como ejemplo, en relación al gesto de señalar, Vygotsky refiere que en un
principio un bebe podría estar infructuosamente tratando de alcanzar un objeto
fuera de su alcance pero, si la madre lo estaba observando y pone el objeto a
su alcance, la conducta de estirar la mano podría convertirse en un gesto, es
decir, un comportamiento con un significado. Es así como las ideas de Vygotsky
se puede resumir en dos premisas: desde el principio los niños se enfrentan a
los problemas en compañía de otros humanos, quienes les ayudan de diversas
maneras; segundo, una forma fundamental de conseguir este apoyo es mediante el
lenguaje y el uso social de otros signos y símbolo, pero estos terminan interiorizándose
y los puede utilizar el niño individualmente para regular su propio comportamiento.
Por
otro lado, la mente, señala Bruner, no está orientada
exclusivamente a convencer, podríamos agregar, a convencerse de la verdad de
sus creencias. También busca convencer y convencerse de la verosimilitud de
las mismas, Bruner manifiesta que estas dos maneras diferentes de conocer
la realidad, permiten modos distintos de construirla, estas modalidades
de pensamiento son autónomas; la modalidad paradigmática o lógico-científica, es el medio por el cual formamos nuestro
sistema explicativo-descriptivo, modelo matemático formal. Con este
pensamiento resolvemos la mayoría de los problemas prácticos de la vida
diaria.
La modalidad de pensamiento narrativo, consiste en narrar nuestras historias donde vamos construyendo significados por el cual nuestras experiencias adquieren sentidos. La construcción de un significado surge de la narración del continuo actualizar nuestra historia y de nuestro tramo narrativo, ésta es una actividad humana fundamental.
Partiendo de los aportes de estos tres autores con respecto a la mente, nuestra tarea central es crear un mundo que dé significado a nuestras vidas, a nuestros actos, a nuestras relaciones, concluyendo se puede decir, que el modo que tenemos para dar significado a nuestras vidas y comprender las ajenas, es mediante narraciones, (pensamiento narrativo) relatos que permiten comprender lo extraño o aquello que quebranta lo esperable, adecuado o normativo.









